La sabiduría de Dios inunda mis sueños, cualquier duda se resuelve mientras duermo. Cada aprendizaje que se me brinde en sueños quedará grabado en mi mente y entenderé de manera fácil y sencilla su mensaje para ponerlo en práctica y ser feliz. Así sea.
Bienvenido seas. Te esperaba.
Bienvenido a este espacio que es una proyección de la fuente que se encuentra en el centro de mi vida espiritual de donde brota la paz, el amor y la sabiduría divina. Sobre todo ese amor incondicional de mi Padre que sin pedir nada a cambio nos regala el todo, eso que nuestros ojos físicos no abarcan de una mirada; ese todo que se requiere más de 7 sentidos para saborear.
En este rincón surge la luz que ilumina mi vida diaria, mis frágiles pasos y a veces titubeantes suspiros, pero que va más allá de ellos, más allá de lo que mi razón puede guardar y de lo que mis fuerzas individuales son capaces de lograr. Es un rincón donde los murmullos de un ángel se escuchan, en busca de guiar mí ser a esa unión total con su fuente, su origen… el amor de Dios.
Gracias por llegar a este lugar, en el fondo tu y yo sabemos que este momento siempre te espero detrás del tiempo y que el estar aquí no es una coincidencia. Respira profundo y saborea ese regalo maravilloso que hay aquí para ti desde toda la eternidad. Bienvenido seas.
sábado, 9 de abril de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
martes, 29 de marzo de 2011

Yo reconozco en mi la excelencia hoy puedo ser y vivir plenamente degustando el ir más allá de lo que pensé sería lo mejor. Me dejo sorprender por la vida y busco en cada rincón la perfección de la creación. Excedo toda circunstancia por medio de cada virtud y cualidad que he desarrollado. Ahora reconozco que el bien ser, bien hacer y bien tener carece de límites en mí. Así es.
Esta noche la gloria de Dios reposa sobre mi cama. Yo seré revestido de luz divina y dormiré en brazos de mi Padre celestial custodiado por ángeles y arrullado con sus cantos y bendiciones. Lo creo y que así sea.
jueves, 24 de marzo de 2011
En este mundo perfecto todos los que me rodean reflejan su perfección y yo acepto esa perfección en ellos tal como la acepto en mí: sin cuestionarla, sin juzgarla o jerarquizarla. Hoy me abro a la aceptación y así formar una unidad con todos. El amor se expresa de manera fácil y fluidamente por todo mi ser y por todos cuanto me rodean. Lo creo y que así sea.
